'Jesús de Nazaret' se estrenó el pasado 5 de marzo en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia ante más de 1.600 personas a las que  consiguió emocionar 

21 Marzo 2016

La música en directo de la Orquesta Sinfónica de la UCAM y las voces de la Coral Discantus bajo la dirección del gran compositor jumillano Roque Baños ensalzaron la puesta en escena donde se vio el magnífico trabajo de la dirección artística de  Diego Carvajal. El conjunto del drama sacro tuvo como colofón  una ovación de diez minutos.

Tras el espectacular estreno, muchos fueron los los que expusieron su valoración de la obra entre ellos el compositor y director de música Roque Baños, quien se mostró feliz y declaró que: "Siempre es un placer volver a mi tierra. Ha sido una noche mágica".

Sin embargo, hay una opinión que todavía no ha salido a la luz, y es la de los actores, en concreto la de David Fernández, un alicantino de 26 años, estudiante de 2º del Grado en Psicología de la UCAM, colaborador de UNICEF, guitarrista y que, además, le dio vida al apóstol Santiago El Mayor en el estreno de ‘Jesús de Nazaret’.

David empezó actuando de pequeño en funciones del colegio y en su parroquia, donde nos cuenta –entre risas- que llegó a hacer de oveja, pero nunca antes había hecho nada relacionado con ‘Jesús de Nazaret’.  Aunque reconoce que desde siempre le ha gustado actuar porque “es como vivir muchas vidas distintas y enriquecerse de ellas”.

Para que nos hagamos una idea de cómo se ve desde dentro una obra de esta magnitud David nos responde a algunas preguntas.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar bajo la dirección de Diego Carvajal?

Ha sido impresionante. Diego es un verdadero profesional, y se nota cuando estas con él. Tiene un gran sentido de la escena, y cuando nos explicaba los cuadros de la obra lo hacía como si él mismo estuviera viviendo ese acontecimiento. Para una frase de 3 segundos que tienes que decir, él puede estar 3 minutos explicándote el contexto, la intención, la emoción que subyace a la expresión, y eso marca mucho la calidad de la interpretación. Para mí ha sido un placer

¿Cómo te sentías antes de salir a escena?

Sentí muchos nervios unas horas antes del comienzo y en la primera escena que salía. A partir de ahí, no sé por qué, los nervios desaparecieron y sencillamente empecé a disfrutar el momento y la obra, como una historia realmente ligada en la que yo aportaba pequeñas pinceladas.

¿Qué fue lo que más te sorprendió de ‘Jesús de Nazaret’?

A nivel de puesta en escena el cuadro de la crucifixión fue realmente impresionante. Pero lo que más me sorprendió es el papel y el significado que adquiere la figura de Judas,  al que personalmente he visto casi más protagonista que la del propio Jesús. En esta obra no es simplemente "el malo";  es también el engañado, el desilusionado, el que traiciona, pero a la vez el que se siente traicionado por Jesús, al no corresponder este con sus esquemas y sus planes. Es el que acaba siendo víctima de su propia ambición y encuentra en la locura y el suicidio la única salida a su injustificada vida. No sé  por qué, pero creo que todos tenemos algo de Judas dentro de nosotros. Quizás por eso me haya llamado la atención.

¿Qué sentiste cuándo escuchaste los aplausos?

No hay palabras para describir lo que sentí, ¡3.200 manos hacen mucho ruido! Y aún escucho el eco de los aplausos en mis oídos. Menos mal que subimos todos juntos al escenario para repartirnos tanta ovación, ¡porque solo no habría sabido donde meterme!

Si tuvieras que describir en un párrafo lo que se vio en el Víctor Villegas ¿qué dirías?

Diría que se vio una historia interpretada y dirigida por gente apasionada. Y eso es lo que en su conjunto transmite: pasión, verdad y belleza.