La Gala Lírica de Año Nuevo se inició con La Alegría de la Huerta y concluyó con el Canto a Murcia, coreado por un público que abarrotaba el principal auditorio del país, y en el que la Orquesta Sinfónica de la UCAM y la Coral Discantus, junto con el tenor abaranero hicieron región.

03 Enero 2016

Con un lleno absoluto en el Auditorio Nacional de la Música de Madrid se celebró ayer sábado por la noche la XVI Gala Lírica de Año Nuevo, que organiza la Fundación Sinfolírica de la capital de España junto con Radio Sol y el patrocinio de la Universidad Católica de Murcia.  

A la gala, además de una representación de esta universidad, encabezada por su presidente, José Luis Mendoza, asistieron conocidos murcianos afincados en Madrid y destacadas personalidades del país del mundo de la cultura, el deporte, la política, la empresa, la Iglesia o la ciencia.

El maestro Borja Quintas dirigió con maestría a la Orquesta de la UCAM, sacando lo mejor de sus sesenta y dos músicos, quienes emocionaron al público en varios de los pasajes. Ángel Carrillo y Nuria Fernández dirigieron las 120 voces de las corales Discantus de Murcia y de la Universidad Carlos III de Madrid, que se encontraban por primera vez y fueron fundamentales en un espectáculo maravilloso.

A lo largo de la velada se fueron produciendo las actuaciones de un ramillete de excelentes solistas, entre quienes destacó Lucero Tena, mundialmente conocida por ejecutar con perfección absoluta el toque de castañuelas, y ante quien el auditorio se puso en pié para agradecer sus interpretaciones de Las Bodas y el Baile de Luis Alonso, de Gerónimo Giménez.

El tenor abaranero Antonio Carlos Moreno estuvo espectacular, haciendo gala de su maravillosa voz, que le ha llevado a cosechar éxitos por todo el mundo. Y con él los también tenores Juanma Cifuentes y Antonio Vázquez, los barítonos Andrés del Pino y Quique Bustos, las sopranos Ruth Iniesta y Lola Casariego o la cantaora Joana Jiménez, quienes deleitaron a un público entregado, al interpretar temas de la Dolorosa, Luisa Fernanda, la Tabernera del Puerto, la Rosa del Azafrán o Farruca, del compositor jumillano Julián Santos.